Un autorretrato a través de una habitación que actúa como un reflejo de mi mente: un palacio de la memoria dividido en tres niveles que existen simultáneamente. Un juego de miradas sobre las cosas, las personas y los momentos que he visto, pero también sobre cómo me han visto.
En la Amazonía colombiana, entre los ríos Caquetá y Putumayo, los pueblos indígenas han protegido la vida y la diversidad desde sus propios sistemas de conocimiento y gobierno. Cuatro organizaciones, pertenecientes a distintas afinidades culturales, han respaldado la decisión de algunos pueblos en «aislamiento voluntario», quienes, en un acto de resistencia y autoprotección, han evitado el contacto externo para preservar su legado físico, cultural y espiritual.

Un registro fotográfico, videográfico y material realizado entre agosto y noviembre de 2024. Un fragmento de mis días, de las personas que los habitan y de los lugares que los recorren. Un instante de tiempo que ya terminó y que ahora persiste únicamente en este espacio, como evidencia de que alguna vez sucedió.
Una amalgama de imágenes registradas durante el día, las cuales se modificaron, alteraron, aceleraron y desaceleraron durante la noche. Una sucesión de momentos e instantes que no siguen una secuencia lineal ni lógica.

Obra audiovisual realizada para el performance una década: dos hitos de una teta parte 2 de Sandra Beatriz Sánchez López.
Esto es Yarumo, una revista llena de flores, pero también es un esfuerzo por abordar algunas tensiones entre el oficio de trabajar la tierra y nuestros propios consumos.

Intentar encontrar la palabra exacta para describir esto que estoy viviendo es complicado. Sé cómo se ve, cómo suena y cómo se siente, pero no logro encontrar el término adecuado para nombrarlo.

Las manos tienen el poder de conectar con otros; como gesto, simbolizan unión. Pero ¿qué sucede cuando no logran encontrarse? Surge una tensión, una distancia, un espacio que las separa y convierte el contacto en algo inalcanzable.

¿Cuál es la necesidad de grabar, fotografiar y registrar las cosas que suceden en nuestras vidas?

Un autorretrato compuesto por varios fragmentos de un tiempo pasado.

La sororidad es el equilibrio que repara.
Mi travesía con la fotografía análoga ha sido complicada. El primer rollo que tomé nunca se expuso, el segundo se veló porque se abrió la cámara, pero finalmente el tercer y cuarto rollo salieron bien. Siguiendo las cuentas, esta serie fotográfica corresponde al quinto y sexto rollo que he tomado. Es el registro del recorrido de un día, un domingo, para ser más exacto.

En el infinito desconocido del océano a veces solo necesito ver a mi mamá.

La luz, la sombra, la figura, la silueta, y finalmente el color. Nunca fotografiaba con una idea clara de lo que quería capturar; las imágenes simplemente iban apareciendo. Se podría decir que esas siluetas llegaron a mí, y yo solo decidí obturar.

Empecé a fotografiar aves porque, por un tiempo, fueron las únicas que me visitaban y posaban para mí.
Un retrato del árbol que me vio crecer desde los 10 años, de sus ramas, sus hojas y los paisajes que emergieron en ese pequeño mundo que yo observaba desde mi ventana.

A veces alzo la mirada y el cielo me muestra formas, colores y texturas. Yo simplemente las registro.

Esto es Yarumo, una revista llena de flores, pero también es un esfuerzo por abordar algunas tensiones entre el oficio de trabajar la tierra y nuestros propios consumos.

Mi travesía con la fotografía análoga ha sido complicada. El primer rollo que tomé nunca se expuso, el segundo se veló porque se abrió la cámara, pero finalmente el tercer y cuarto rollo salieron bien. Siguiendo las cuentas, esta serie fotográfica corresponde al quinto y sexto rollo que he tomado. Es el registro del recorrido de un día, un domingo, para ser más exacto.

En el infinito desconocido del océano a veces solo necesito ver a mi mamá.

La luz, la sombra, la figura, la silueta, y finalmente el color. Nunca fotografiaba con una idea clara de lo que quería capturar; las imágenes simplemente iban apareciendo. Se podría decir que esas siluetas llegaron a mí, y yo solo decidí obturar.

Empecé a fotografiar aves porque, por un tiempo, fueron las únicas que me visitaban y posaban para mí.

Un retrato del árbol que me vio crecer desde los 10 años, de sus ramas, sus hojas y los paisajes que emergieron en ese pequeño mundo que yo observaba desde mi ventana.

Un retrato del árbol que me vio crecer desde los 10 años, de sus ramas, sus hojas y los paisajes que emergieron en ese pequeño mundo que yo observaba desde mi ventana.

Obra audiovisual realizada para el performance "una década: dos hitos de una teta parte 2" de Sandra Beatriz Sánchez López.

Intentar encontrar la palabra exacta para describir esto que estoy viviendo es complicado. Sé cómo se ve, cómo suena y cómo se siente, pero no logro encontrar el término adecuado para nombrarlo.

¿Cuál es la necesidad de grabar, fotografiar y registrar las cosas que suceden en nuestras vidas?

Un autorretrato compuesto por varios fragmentos de un tiempo pasado.

La sororidad es el equilibrio que repara.

Un autorretrato a través de una habitación que actúa como un reflejo de mi mente: un palacio de la memoria dividido en tres niveles que existen simultáneamente. Un juego de miradas sobre las cosas, las personas y los momentos que he visto, pero también sobre cómo me han visto.

Un registro fotográfico, videográfico y material realizado entre agosto y noviembre de 2024. Un fragmento de mis días, de las personas que los habitan y de los lugares que los recorren. Un instante de tiempo que ya terminó y que ahora persiste únicamente en este espacio, como evidencia de que alguna vez sucedió.

Las manos tienen el poder de conectar con otros; como gesto, simbolizan unión. Pero ¿qué sucede cuando no logran encontrarse? Surge una tensión, una distancia, un espacio que las separa y convierte el contacto en algo inalcanzable.

Una amalgama de imágenes registradas durante el día, las cuales se modificaron, alteraron, aceleraron y desaceleraron durante la noche. Una sucesión de momentos e instantes que no siguen una secuencia lineal ni lógica.

En la Amazonía colombiana, entre los ríos Caquetá y Putumayo, los pueblos indígenas han protegido la vida y la diversidad desde sus propios sistemas de conocimiento y gobierno. Cuatro organizaciones, pertenecientes a distintas afinidades culturales, han respaldado la decisión de algunos pueblos en «aislamiento voluntario», quienes, en un acto de resistencia y autoprotección, han evitado el contacto externo para preservar su legado físico, cultural y espiritual.