De niño, siempre de examen en examen, de laboratorio en laboratorio, de cita médica en cita médica. Mi abuelo igual, solo que él ya no era un niño.

Shhhh… tu sangre no le gustará a un vampiro, es demasiado líquida. La de mi abuelo también lo era, más líquida que la mía.

Moretón, moretón, moretón… no te vayas a golpear.

Por favor, ten cuidado.

Esto no tiene cura.